Por lo que me gusta


Clisson es un tranquilo y precioso pueblo rodeado de viñedos que está en el Loira Atlántico, a media hora de Nantes. Llegamos allí una apacible tarde primaveral, con algunas nubes pero con buena temperatura para pasear, y nos ofreció estampas magníficas, como estas:


Un p'tit bout de France: Por lo que me gusta

Un p'tit bout de France: Por lo que me gusta


Disfrutando de este magnífico entorno, nada nos hacía sospechar los terribles momentos que ha atravesado su historia.

De uno de esos momentos nos habla una fachada en la que vemos este escudo:


Un p'tit bout de France: Por lo que me gusta


La divisa que aparece debajo, en francés antiguo, puede traducirse como por lo que me place o por lo que me gusta. Era la divisa de los señores feudales de Clisson, los dueños de su castillo.  Parece que luchaban por lo que les gustaba, y lo que les gustaba más era ser los dueños de Bretaña. En su lucha por convertirse en rey de Bretaña, Olivier IV de Clisson perdió y fue ejecutado por el rey Felipe VI de Francia en el siglo XIV. Tras la ejecución, el rey ordenó trocear su cuerpo y exhibir sus trozos por diferentes ciudades.

Su viuda, Jeanne-Louise de Belleville, quiso vengarse y para eso, con ayuda de los enemigos ingleses, creó una flota pirata que durante un año atacó  muchos barcos y puertos franceses. Su principal barco se llamaba Mi venganza. Jeanne de Clisson ordenaba atacar con tanta ferocidad y crueldad que se la llamó la Leona sangrienta (por el león que aparece en el escudo, como puedes ver arriba) y también la Tigresa bretona. Se convirtió así en la primera mujer pirata del mundo occidental, y en ella se basó la novelista francesa Laure Buisson para escribir esta novela:


¿Qué nos enseña esta historia? ¿No debemos luchar por lo que nos gusta, como hizo Olivier de Clisson? ¡Claro que sí! Pero quizá lo que nos gusta no debería ser el poder, la gloria, el dinero, o al menos en niveles muy elevados.

A nosotros lo que nos gusta son cosas más sencillas y agradables, como la buena comida, a ser posible en compañía de buenos amigos, de la que puedes disfrutar en el Loira Atlantique. Nos gustan los buenos vinos, y de eso nunca falta en Francia. Nos gusta la buena gente, gente agradable y abierta como la que hemos conocido en esta región. Y nos gusta el arte, especialmente si está al alcance de todos, porque, como muy bien dice el nombre de este establecimiento del pueblo de Clisson...

Un p'tit bout de France: Por lo que me gusta


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