Si no hay nueces, no hay nueces
Viajando en primavera por la región francesa de Poitou-Charentes, nos encontramos paisajes campestres de una belleza bucólica, apetecible, relajante.
Por si esta belleza rural y agrícola fuera poco, de vez en cuando nos tropezamos con muestras de una gran belleza arquitectónica: los castillos y mansiones que salpican la región.
Entre la abundante vegetación de esta región, sobresalen los brezos, los chopos y los nogales. Y precisamente del fruto de estos últimos, de las ricas y sanas nueces, se obtiene un líquido precioso y dorado: el aceite de nuez.
A principios del siglo XX, había en el Poitou trece fábricas de este producto. Hoy solamente queda esta:
Como anuncia su cartel, la fábrica mantiene métodos artesanales desde hace más de siglo y medio. Al lado de la fábrica hay también una bonita tienda:
Además de la calidad del producto, nos encantó el diseño de sus botellas de aceite. ¡Fíjate qué bonita queda la botella que compramos al lado de unas plantas!
Hablamos un ratito con la dueña de la fábrica, que en el momento de nuestra visita estaba atendiendo la tienda. Esta mujer abierta, amable y simpática nos explicó que algunos años, por el clima, la cosecha de nueces no es tan abundante, y que en ocasiones le costaba hacer entender a los clientes que no tenía aceite de nueces porque no había nueces; ellos utilizan solamente nueces de la región de Poitou, así que siguen desde hace más de un siglo la política de los productos kilómetro 0 o productos de proximidad, tan beneficiosa para nuestro medio ambiente.
En esta sociedad nuestra nos hemos acostumbrado a tenerlo todo en todas las épocas del año y no aceptamos fácilmente que nos digan: No hay. Pero si queremos un producto de calidad y hacer el menor daño posible al planeta deberíamos dar un paso atrás y empezar de nuevo a comprar productos de temporada y alimentos que se hayan producido lo más cerca posible de donde vivimos.
De todas formas, la Huilerie de Neuville ha diversificado su producción para no quedarse sin productos que vender en ninguna época del año, así que encontramos también aceites extraídos de otras plantas (almendras, cacahuetes, avellanas, etc.), mostazas de diversos sabores y vinagres.
Si no nos atrevemos a comprar botellas grandes porque no sabemos si nos va a gustar, podemos comprarlas pequeñitas, como estas de vinagre:
¿No sabrías qué hacer con el aceite de nueces porque nunca lo has usado? ¡Aquí va una receta sencilla y rápida!
CREMA DE AGUACATE
Ingredientes para cuatro personas:
- 1 aguacate maduro
- 100 gramos de atún en conserva
- 1 cucharada sopera de zumo de limón
- 1 cucharadita de aceite de nuez
- 4 nueces
- Sal y pimienta
Preparación:
Mezcla la pulpa del aguacate con el atún. Añade el zumo de limón, el aceite de nueces y las nueces y mézclalo todo hasta que la masa sea consistente. Si lo quieres usar para untar, pásalo por la batidora.
Y si vas a la aceitería de Neuville, recuerda: Si no hay nueces, no hay nueces. Pero si has hecho un largo viaje y no vas a volver, ¡siempre puedes comprar el aceite de nuez más tarde a través de su página web!
Así se combinan la tradición, el respeto al medio ambiente y la modernidad en la región de Poitou-Charentes.


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