El 13 no da mala suerte
Pues no, el número 13 no da mala suerte. Estamos convencidos, y más después de nuestra visita a Chauvigny, un precioso pueblo medieval. Y es que casi lo primero que vimos cuando subíamos por la primera calle en la que entramos fue esta bonita pieza de cerámica en la fachada de una casa:
En un espacio abierto de esa misma calle, nos encontramos a los pies de esta maravillosa iglesia románica construida en el siglo XII:
Tuvimos la enorme suerte de ver el interior de la iglesia en la más absoluta soledad. Era un día de diario del mes de abril y hacía un poco de frío, así que no era el día más propicio para visitas turísticas. ¡Fue genial, porque pudimos experimentar intensamente y expresar a viva voz la conmoción que produce esta iglesia!
Lo que más nos llamó la atención fueron las figuras de los capiteles del coro: personas y monstruos en escenas a veces bastante macabras.
Un hombre con una cabeza y dos cuerpos, dragones devorando a un hombre que saca la lengua, un enorme pájaro que acaba de matar a una persona y, por último, Babilonia, magna meretrix, o sea, la gran prostituta. Un mundo alucinante, ¿verdad?
Muy cerca de la iglesia, encontramos este anuncio tan original de un taller de cerámica:
¡Pues ya hemos descubierto quién hizo la placa de cerámica del número 13! Son los mismos colores cálidos y naturales, la misma técnica.
Es la Poterie de l'Erable (Cerámica del Arce), un taller artesanal regentado por Angelique Bonneau que, con sus propias manos, técnicas antiquísimas y mucho amor por la belleza, hace maravillosas vasijas de diferentes tipos.
La tienda está al fondo de un pequeño jardín:
Y el jardín está lleno de objetos de cerámica camuflados en el paisaje:
Estuvimos charlando un buen rato con Angelique, a la que deseamos mucha suerte en su negocio porque es una verdadera artesana y artista. Y, claro, no pudimos resistirnos y compramos algo:
Si viajas por el Poitou, no dejes de visitar esta maravillosa ciudad medieval. Te lo aconsejamos de corazón.
Un hombre con una cabeza y dos cuerpos, dragones devorando a un hombre que saca la lengua, un enorme pájaro que acaba de matar a una persona y, por último, Babilonia, magna meretrix, o sea, la gran prostituta. Un mundo alucinante, ¿verdad?
Muy cerca de la iglesia, encontramos este anuncio tan original de un taller de cerámica:
¡Pues ya hemos descubierto quién hizo la placa de cerámica del número 13! Son los mismos colores cálidos y naturales, la misma técnica.
Es la Poterie de l'Erable (Cerámica del Arce), un taller artesanal regentado por Angelique Bonneau que, con sus propias manos, técnicas antiquísimas y mucho amor por la belleza, hace maravillosas vasijas de diferentes tipos.
La tienda está al fondo de un pequeño jardín:
Y el jardín está lleno de objetos de cerámica camuflados en el paisaje:
Estuvimos charlando un buen rato con Angelique, a la que deseamos mucha suerte en su negocio porque es una verdadera artesana y artista. Y, claro, no pudimos resistirnos y compramos algo:
Si viajas por el Poitou, no dejes de visitar esta maravillosa ciudad medieval. Te lo aconsejamos de corazón.

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