Lo viejo y lo nuevo

Cuando, nada más llegar a Angers, nos encontramos a los pies de esta escalinata y contemplamos la catedral Saint-Maurice, nos pareció haber vuelto atrás en el tiempo al menos cincuenta años:


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Los edificios, la tranquilidad y la ausencia de turistas nos transportaron a otra época. Una época, bastante reciente, en la que los vuelos de bajo coste aún no existían, la gente viajaba menos pero pasaba más tiempo en su lugar de destino, no había en Francia locales de comida basura -que no restaurantes- y aún no existía la palabra turistificación.

Cuando rodeamos la catedral y aparecimos en la plaza Sainte-Croix, esta impresión se hizo más honda:

Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Seguro que a ti también te llama la atención esa maravillosa casa que se ve enfrente, ¿verdad? Allá que nos fuimos a verla de cerca y a sacar más fotos:


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


La casa, conocida como La Maison d'Adam, es una preciosa construcción medieval, del siglo XV, de seis pisos y panelada de madera. Actualmente, es una tienda donde se venden obras de los artesanos de la zona.

No es la única casa de este estilo que hay en Angers, pero sí la más bonita. Como puedes ver, en las columnas hay muchas esculturas; aquí puedes ver un par de ellas:


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Pero no toda la ciudad tiene este aire antiguo. No muy lejos de la Maison d'Adam, de repente, se llega a una plaza mucho más moderna donde encontramos este mural:


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


El estilo nos resultó familiar desde el primer momento: los colores vibrantes, la composición con figuras geométricas, la mezcla de surrealismo y pop art... Y, ¡sí!, al acercarnos vimos que era una obra de Okuda, un artista urbano español, el mismo que hizo esta otra obra en Madrid:


Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Como ves, en Angers conviven casas medievales con el arte urbano más contemporáneo. 

Pero no solo de arte vive el hombre, y, casi al irnos ya, vimos algo que parece antiguo pero es bastante nuevo:

Ptit bout de France: Lo viejo y lo nuevo


Con su fachada de madera y sus tipografías, esta tienda parece del siglo XIX, ¿verdad? En realidad, pertenece a una cadena de tiendas de delicatessen creada en 2007 que tiene locales por toda Francia. Una de sus especialidades es el chocolate, que trabajan de forma artesanal y tradicional, porque, como dice un refrán francés, c'est dans les vieux pots qu'on fait les meilleures soupes.

Si viajas a Francia y tienes la suerte de pasar por una de sus tiendas, no dejes de probar sus chocolates para untar. ¡Una delicia que te elevará por encima de las catedrales de toda Francia!

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